viernes, noviembre 28, 2008

Viernes 28

¿Arrepentido?

Creo que me apuré otra vez. Me tiré a una pileta que tenía agua, pero luego quería nadar rápido en ella dejando atrás todo y olvidándome de lo que puedo perder, jugándomela. La pileta aun no estaba lista para ello, no era el momento para empezar a nadar. Tenía que esperar e ir tranquilo, de a poco ir moviendo mis brazos, mis piernas, mi cabeza, mi pecho, mi espalda, e ir a paso lento mientras floto. Tal vez luego de eso quería tirarme en una cama, que sin darme cuenta no tenía las sábanas listas. Nadie preparó esta cama antes y debo ir armándola para luego tirarme a descansar y que me abrace, que me abrace para soñar. Los sueños más hermosos se apoderarían de mí, pero tengo que esperar el momento, sereno. Una cama que aun no está lista no logra satisfacer tu cuerpo tanto como una que sí. Claro, puedo apurarme y ver lo que pasa, lo que sueño, puede ser una linda experiencia pasajera en mi vida. Pero yo no quiero que sea una experiencia pasajera, quiero que se apodere de mí en algún sentido. No digo que quiera vivir con esta experiencia toda mi vida, mas sí pido que sea algo que recuerde por siempre. Para ello debo armar primero esta cama, es requerido prepararla para lo que pueda pasar.

Mientras nado en esta pileta, pienso en todas las cosas que perdí en el camino. Las dejé atrás sin antes averiguar por completo las consecuencias. No me arrepiento de haber sacrificado algo por lo que yo quería. Me siento orgulloso de haber sentido algo tan fuerte como para hacer una “locura”, por llamarla de alguna forma. Debería haber pensado esto antes, eso es verdad. Sin embargo, me sirve como aprendizaje para saber en el futuro cómo debo actuar en situaciones de este estilo. Aun sigo nadando en esta pileta, sabiendo lo que estoy haciendo, pero no me detengo. Quiero llegar a ganar lo que perdí mediante el sacrificio, y deseo luego acostarme en esa cama para descansar luego de haber nadado tanto, para disfrutar días pacíficos en mi mente y en la de ella, la de esta chica. Quiero que seamos una pareja que disfrute estar juntos, como pareja.

Estoy llegando al fin de la pileta, aun no me avisan si ya hicieron la cama. Ambas me demuestran estar incompletas, como que algo les falta para que yo pueda andar en ellas. Mi cuerpo se agota y ya quiero descansar, pero aun no puedo. Llego al final de la pileta.
Me doy cuenta entonces de todo lo que perdí. Me apuré tanto que ya gasté lo que tenía por florecer. Podía regar una planta tan hermosa que podía convertirse en la flor mas bella para mi corazón, y mi obsesión la llevó a terminar todo. O tal vez no terminó todo. Todavía no me arrepiento de haberme jugado por ella. Al menos aprendí algo, y a la vez descubrí que no me voy a quedar en el molde cuando veo alguna posibilidad. Pensé que tal vez estaba todo arreglado y pasaría lo que sospeché. No fue así, eso está claro. Empero, mi mente puede estar tranquila. Sólo necesito calmarme. Volveré al principio de la pileta para nadar de nuevo, esta vez calmo. Después subiré y armaré despacio esa cama, para tirarme y soñar por fin con ella, mientras duermo a su lado. Juntos en esa cama encontraremos lo que busqué tanto tiempo. La prepararé para que esté lista para lo que quiero, a su tiempo irá conociendo lo que yo espero. Así que comienzo a volver hacia el principio de esta pileta. No quiero volver al pasado, no quiero volver atrás, lo recorrido ya lo recorrí; simplemente quiero empezar como desde el principio, y mirar hacia delante de nuevo, sin temer que todo esté terminado. Si soy capaz de jugármela por lo que más quiero, soy capaz de esperarlo también. Esta vez yo no iré más rápido, esta vez iremos a la par, uno al lado del otro, demostrándole al mismo tiempo lo que haría por ella; y lo que volvería a hacer.

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